Ángela Cuadra

ÁNGELA CUADRA
No sé que hay en mi fogata, pero creo que es un gigante o algo…
Para su intervención en Homesession ha llevado a cabo una obra pensada y elaborada con sus hijos pequeños que se completa, posteriormente con su ubicación en sala, con la acción del público. La idea parte de desarrollar una serie de objetos con los que los asistentes puedan jugar, de modo que cada espectador sea invitado a elaborar su propio relato de la exposición; en otras palabras, Cuadra quiere introducir el juego en el espacio expositivo como estrategia para desarrollar una pluralidad de experiencia en base a unos mismos elementos.
El dispositivo que se presenta en esta sala es sencillo y queridamente abierto con el objeto de dar pie a un diálogo abierto y sin imposturas ni barnices artísticos sobre la condición real de los artistas con hijos, sus vicisitudes, encuentros y desencuentros, algo que incite a la gente a hablar y no quede como un dispositivo formal unidireccional. Para ello, la artista se vale principalmente de dos piezas: por un lado, un mural con los dibujos de Victor (7 años) y Kaori (4 años) de este verano, y por otro la formalización de un dibujo de su hijo mayor con la intención de materializar algo que saliera directamente de las obsesiones infantiles, muchas veces más prosaicas que las idealizaciones que proyectamos sobre ellos, pero no por ello menos intensas.